Raziel (Atenea)

Ir abajo

Raziel (Atenea)

Mensaje por Raziel1 el Sáb Jul 07, 2012 9:32 pm

*NOTA: He tenido problemas con el formato que está puesto como código, por lo que cuelgo la ficha sin formato. Lo siento ^^U Asimismo, aviso que he intentado llenarlo todo. Si hay algún error, algo que no es posible, una opinión sobre otros personajes que no es coherente... Decídmelo sin problemas que lo cambio, tanto admins como pj's.


DATOS BÁSICOS

Nombre:Raziel
Seudónimo:Atenea
Procedencia:Saturno
Edad:Real: 8550 años / Aparente: mediados de la veintena (26-28 años)
Sexo:Femenino
Grupo:Ángeles
Orientación Sexual:Desconocida. No se le conocen parejas ni escarceos
Empleo:Guerrera/Diplomática


DESCRIPCIÓN PSICOLÓGICA
Creo que, si debiera definirme con una palabra, debería escoger intransigente. No me gusta la incompetencia y, desgraciadamente, suelo encontrarla demasiado a menudo. Se me ha acusado entre mis hermanos de ser alguien difícil, orgullosa; de tener demasiado pronto y de que resulta demasiado difícil saber llevarme, y lo cierto es que todo esto es cierto. Soy alguien extremadamente independiente y autosuficiente, y aquél que intente coartar mi libertad se convertirá inmediatamente en mi enemigo.

Pero, pese a todo esto, no creo que se me pueda catalogar de déspota. Sé escuchar y poseo conocimientos para saber valorar lo que se me cuenta y, gracias a esta cualidad de saber escuchar, creo que soy capaz de juzgar con objetividad y ecuanimidad.

Poseo un gran dominio de la palabra pese a haber sido educada como una guerrera, porque sé que la palabra es poder y la información es más poderosa que la fuerza. No sólo domino la palabra, sino que tengo una gran capacidad de dominio sobre mis apetencias: creo que el deber es más importante que abandonarse a las tentaciones y a los sentimientos, tan engorrosos e inútiles y los culpables de tantos actos absurdos, algo que he aprendido observando a la humanidad y a mis familiares: los bajos llevaron a la muerte a mi padre y procuraron la desgracia de mi madre y de tantas amantes que cayeron en su red. Mi cuerpo ha sido una fortaleza inviolable desde siempre y jamás me he permitido ni me permitiré caer víctima del sinsentido que supone el amor, la compasión, el odio...

Pero debo admitir que con el paso de los milenios he sucumbido a otros sentimientos. De entre todos, creo que el sentimiento que más se ha cernido sobre mí es el hastío. Hace milenios que no encuentro nadie digno de competir conmigo a nivel militar ni a nivel psicológico, hace demasiado tiempo que no se me ofrece un verdadero reto intelectual personificado en nadie; menos aún mi hermano Miguel, tan terco y normalmente tan equivocado, que no sabe ver más allá, que todo lo soluciona mediante la la espada.

Es por eso que siempre que combate conmigo le gano, porque siempre está equivocado. Mientras no aprenda que la existencia se limita a algo más que luchar por luchar y que la batalla no siempre es la
solución, nunca llegará a vencerme. Así consta en los antiguos mitos de la humanidad, y lo que allí está escrito es sólo una parte de nuestra historia, demasiado larga. Objetivamente, creo que soy superior a mi hermano y a muchos de los seres que habitan este universo y los que puedan haber.

Me he dado cuenta de que soy alguien implacable y pocas veces cambio mi opinión, pese a que si lo
hago sé aceptar mi equivocación, o eso creo: no recuerdo haber cambiado mi forma de pensar en todo lo que llevo viva.

Al principio, cuando la humanidad empezó a ver la luz, ayudé a los hombres; los iluminé con el don del conocimiento y el raciocinio, con ideales tan altos como la justicia, abanderé a muchos héroes
que acabaron legando su gloria y sus actos en la historia y en los mitos; inspiré a filósofos, matemáticos, artistas. Pero poco a poco me desencanté de la humanidad, de su incompetencia, de su vehemencia, de su incapacidad para ensanchar sus miras, de su egolatría inmerecida: esos trozos de barro no hubieran hecho nada sin nuestra ayuda, aún andarían dando palazos en los árboles y
caminando a cuatro patas. Yo los abandoné cuando me decepcionaron y me aburrieron, y ellos, poco a poco, me olvidaron también. Fui Raziel cuando el cristianismo existió, pero pese a que recordaron mi existencia, no aparecí en las Sagradas Escrituras canónicas (aunque sí en las apócrifas). No les culpo ni les guardo rencor; no puedo odiar a alguien que no me importa.

Pese a todo, no soy una tirana: precisamente creo en la justicia y en la retribución y sé dar tanto como recibo; aquéllos que sepan apreciarme podrán llegar a mí y verán que sé tratarlos casi amistosamente. Pero el camino para llegar a la Tierra Prometida es largo y tortuoso.


DESCRIPCIÓN FÍSICA
Soy bella, lo sé. Mis rasgos no han cambiado en todos estos milenios. Mi piel blanca y perfecta como el mármol de la estatua mejor esculpida es suave y fina; mis rasgos delicados y agudos. Antes tenía el pelo largo, como corroboran las estatuas que los humanos erigieron a mi persona, pero hace tiempo que decidí cortarme mis largos cabellos negros como la noche hasta dejármelo corto, prácticamente como el de los hombres, ya que resulta mucho más útil en la lucha el eliminar un punto débil. Porque pese a mi belleza, que yo no elegí, soy ante todo una guerrera.

Mis ojos suelen inquietar a muchos, inspirar temor a unos pocos y airar al resto. Son grandes, oscuros como el abismo, inquietos; parece que nada puede ocultarse a ellos, y lo cierto es que así es: lo sé todo, nada se oculta a mí; por eso me gané el título de diosa de la sabiduría y por eso mi nombre es Raziel, "el guardián de los secretos". Coronan mis grandes ojos unas cejas finas e incrédulas y mi frente es ancha, como debe ser. Mi nariz recta y estrecha se halla proporcionada a mi boca pequeña y mis labios finos, que en raras ocasiones sonríen genuinamente. Parece que han sido hechos para estar serios o para reír con ironía o altivez.

Adoro la plata y suelo ponerme accesorios de ese material: cadenas anchas, pendientes, la garra articulada de plata en mi dedo corazón. Si puedo, elijo ropas negras, chaquetas y abrigos de cuero, botas; aunque se vestir con elegancia si se requiere, e incluso mezclar estilos para crear el mío propio. Cuando me coloco algún peplo, prefiero que sea algo ceñido a mis formas, me siento más cómoda así, siempre y cuando mis ropas no me resten movilidad: en ese caso, si la situación lo requiere, no dudaré en romperlas si es necesario.

Soy una guerrera. Mi cuello, algo ancho, fija mi cabeza a mi cuerpo de 166 cm, delgado y, pese a que menudo, tremendamente fibrado. Mi aspecto femenino y puede que algo delicado no deberían engañar a nadie: soy un contrincante tremendamente eficiente, ágil y fuerte. E inteligente. Una combinación mortal, como pueden atestiguar tantas víctimas que me he cobrado en todo el tiempo que llevo viva. Pese a todo, soy alguien amante del raciocinio, si bien debo admitir que cada vez más me llena de hastío comprobar que nadie está a mi altura en los debates ideológicos.

Sólo dos cosas relevantes más quedan por añadir: por una parte mi voz que, pese a que claramente de mujer, es algo grave y pocas veces alzo para hacerme escuchar, ya que normalmente se me escucha cuando opino. De la otra, mis dos pares de alas, negras como la más profunda oscuridad; como la oscuridad a la que condenaré a quienes osen desafiarme.


DATOS FAMILIARES


HISTORIA
Si alguien resultó un rival digno de mí durante mi educación, ése fue Miguel, si bien la mayoría de veces ganaba yo y poco a poco incluso Miguel dejó de ser, a mi parecer, alguien a considerar como rival. Mi formación se alternó entre el más marcial entrenamiento en las artes de la batalla y horas en la biblioteca aprendiendo absolutamente todo. Finalmente, junto con su hermano, se transformó en uno de los mejores guerreros de Saturno.

Cuando llegué a la Tierra y vi a aquellos simios intentar andar a dos patas y hacer un fuego con dos piedras, me apiadé de ellos y les ayudé a avanzar; les otorgué conocimientos, les enseñé a razonar y les hablé e inspiré sobre los ideales de la metafísica y valores trascendentes a su existencia; abanderé a héroes que libraron odiseas imposibles, cosa que me convirtió en la diosa de la
sabiduría y la guerra, Atenea. Pero los humanos pronto olvidaron a quiénes debían su evolución y nos dieron la espalda, dejándose tentar por los demonios y siguiéndoles a ellos. La Tierra se transformó en un lugar peligroso y horrible y la mayoría de humanos dejaron de escucharnos.

La guerra era inevitable. Muchos de los nuestros cayeron; algunos querían seguir ayudando a los hombres. Al final Uriel junto algunos de nosotros, que no quería ver más sangre de los nuestros bañando el suelo, tomó a Rafael por la fuerza y nos instó a volver a Saturno: era vital reagruparnos y pensar.

Muchos han muerto, he visto apagarse a muchos de los nuestros y no permitiré que su sacrificio sea en vano. Los demonios sufrirán mi cólera y, si lo considero oportuno, también lo sufrirán los hombres. Rafael, encerrado, es un problema secundario. Al menos, mientras siga allí.


FAMILIARES
Padre: Zeus (fallecido)
Obsesivo y obseso hasta la muerte. Un ser de débil moralidad que se dejaba guiar por el placer carnal. Estaba decidido a repoblar el universo con su simiente. Tuvo multiples amantes y cientos de caprichos. Por su culpa muchos ángeles terminaron muriendo.

Madre: Metis
Nada recuerdo de ella, así que nada tengo que decir


Tío:
Poseidón (fallecido)
Los sentimientos son puntos débiles, y mi tío y mi padre fueron grandes ejemplos de ello. En lugar de
sacar fuerzas para vengarse y volverse más fuerte, la muerte de los suyos lo sumió en una pena que hizo que muriera poco a poco. Si se es un guerrero, los sentimientos deben dejarse al margen. Tarde o temprano, no obstante, los demonios serán exterminados de la faz del universo. La única opción para esos seres deleznables es la extinción; es la única forma de que expíen la culpa por la muerte de tantos de los nuestros.

Tío: Hades
Mi tío Uriel, la Templanza encarnada. Creo que, pese a que actuó en pos de nuestro beneficio, no puede superar el castigo impuesto a Rafael. Camina por una senda que debe recorrer solo, pese a que intentemos ayudarlo.

Hermana: Olivia
Demasiado sentimental. Es dulce y buena, pero su sentimentalismo la hace débil. Pese a todo,
decir que es inútil, obviamente, es un completo error. Si se lo propone, puede resultar un peligro.

Hermano: Miguel
Tenemos diferencias irreconciliables que nos han llevado a enfrentamientos que van más allá que cualquier pelea normal entre hermanos y cuyas consecuencias, muchas veces, han dejado huella en la Historia.

Hermano: Gabriel
Enérgico e inquieto, propenso a los dramas y demasiado preocupado por los placeres carnales. A veces se puede hacer demasiado pesado y no entiendo su fascinación por los cadáveres. En ocasiones pienso si soy la única que se da cuenta de la crisis que estamos viviendo.

Hermano: Shamuel
Increíblemente feliz, creo que no lo recuerdo triste en ningún momento. Demasiado ruidoso.

Hermano: Logan
Creo que la gente lo subestima, aunque creo que valora demasiado las palabras de los humanos hacia él mismo o hacia Olivia. No son más que hormiguitas que viven un suspiro, no creo que
merezcan que se les dé tanta trascendencia a sus aseveraciones.

Hermanos: Killian y Rafael
Es un error querer dárselo todo a los humanos; ellos no pueden ser como nosotros y, si lo fueran, serían aún más peligrosos que los demonios. Espero que algún día vean su error porque, de lo contrario, no volverán a ver la luz. Y así debe ser.


FOBIAS
Lo que más temo en este mundo es que se descubra que soy débil o sucumbir a todos los sentimientos a los que he decidido renunciar.


HABILIDADES
Teletransportación

Telequinesis

Control de elementos: Viento, Agua y Electricidad

Barrera de ocultación

Regeneración

Metamorfosis

Cometa

Velocidad, resistencia y fuerza sobrehumana


DON ESPECIAL
Biblioteca de Alejandría

Raziel puede acceder a la conciencia y sabiduría de todas las cosas y acceder a cualquier conocimiento, siendo capaz de saberlo todo, don que le confirió el título de Diosa de la Sabiduría. Nótese que tiene acceso a cualquier conocimiento, pero no es capaz de acceder a adivinar intenciones o hechos futuros. Puede saberlo todo, pero no puede adivinar. Si lo usa sobre un ser vivo, obliga a éste a decir la verdad.

Lamprea

Mediante este poder, Raziel puede teletransportar a su/s objetivo/s y a ella misma a una dimensión paralela y vacía que va debilitando a sus oponentes, pudiendo llegar a matarlos si no consiguen salir a tiempo.


ARMAS

Mandragoreae
El arma favorita de Raziel. Alabarda con la que batalla, forjada el cuerpo de metal y la hoja de platino y prácticamente indestructible. Tiene labrada en la unión entre el cuerpo y la hoja a una figura femenina de oro fusionada con el arma con la boca abierta y una expresión de agonía.

Gorgoneion
Escudo redondo fijado a su antebrazo izquierdo con el grabado de la cabeza de Medusa, prácticamente imposible de destruir.


GUSTOS Y DISGUSTOS
Me Gusta:
-Aprender
-Las discusiones filosóficas
-Contemplar el mundo y disfrutar de la belleza del Universo

Odio:
-El aburrimiento
-Que me cuestionen
-Que algunos seres y estratos sociales que considere inferiores se dirijan a mí sin la deferencia
adecuada (sí, soy algo snob)


OTRAS PERTENENCIAS
Ibit. Su último mochuelo. Es inteligente y parece comprender exactamente los pensamientos y deseos de su ama.

Raziel1

Mensajes : 20
Fecha de inscripción : 30/06/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.